#Issue 55: Ficción (subversiva) para (sobre)vivir la Navidad (II).

Hace unos días, justamente en las vísperas más señaladas, hablábamos por encima de esos grandes clásicos de la literatura que se pueden considerar dentro de un género llamado “navideño”, bien porque se ambienta en Navidad o porque tradicionalmente se asocia a estas fechas tan señaladas. Hoy que celebraremos la Noche de Reyes y estamos a punto de terminar estas festividades tan queridas y odiadas a la vez, si estáis en el segundo caso es vuestro turno para resarciros. Para ello, hoy hemos querido fijarnos en dos clásicos tanto de la literatura como del cine muy vinculados a estas fechas, no tan inocuos y desde luego con una moralina muy diferente a la que os acercábamos el otro día.


La primera de ellas y más antigua es Mujercitas, obra más que señalada dentro de la literatura inglesa que seguramente una mayoría conoce más por sus versiones cinematográfica que por la novela escrita. Precisamente porque sabemos que se trata de una historia contextualizada en una sociedad muy diferente a la nuestra pasamos por alto lo subversivo que hay en una historia lacrimógena de una madre y sus hijas cuando el padre de familia se va a la guerra en el siglo XIX. Os invitamos a que, de aburriros una tarde como esta o la de mañana, os sentéis en el sofá y cojáis el volumen de Mujercitas que comprásteis alguna vez con el periódico o que veáis una de las dos versiones de cine, que probablemente sea la de 1994 con Susan Sarandon y Winona Rider. Disfrutadla pero sobre todo pensad en los pequeños detalles nada inocentes que una escritora de hace más de un siglo quiso resaltar pero con prudencia, porque Louisa May Alcott vivió en una sociedad en la que esas chicas, tan perfectas y virtuosas, eran el ideal de mujer, buena madre y buena esposa.


Esos pequeños detalles tienen que ver con que, cuando el cabeza de familia se va a la guerra, las mujeres toman el mando de la casa y también buscan fuera el sustento de la familia, descubriendo por primera vez que también una mujer puede hacerlo y que, por lo tanto, no hay por qué depender necesariamente de un hombre. Detalles como que las tareas del hogar son un trabajo más (y bastante tedioso) que vaya usted a saber por qué se han reservado en exclusividad por tradición a las mujeres como un regalo que no se ha pedido y se ha aceptado sin cuestionamiento. Personajes como Jo, que se masculiniza el nombre y simbólicamente se corta la melena despojándose en teoría de su feminidad, porque no quiere ser ni madre ni esposa, porque quiere ir a la universidad. Esos pequeños detalles que, aunque deberíamos verlos como algo cotidiano, nos recuerdan que no todo ha cambiado del todo como debería.


Y el personaje al que sin duda os recomendamos encarecidamente volver es al de Mary Poppins, tanto en su versión escrita tan desconocida como a la película. No hace mucho que la factoría Disney nos sorprendió (hasta cierto punto con Al encuentro de Mr. Banks (2013), ya que no prescindieron de lo lacrimógeno ni por un segundo) con un film sobre la historia de su autora P. L. Travers y su tortuosa relación con Walt Disney por lo derechos del libro que puede que sirva de fabulosa antesala para ver desde los ojos de un adulto de nuevo una película no tan común para la empresa cinematográfica de la que han salido más princesas y modelos de feminidad para las últimas generaciones.


El verdad que el personaje literario de Travers y la Mary Poppins del cine tienen muchas diferencias, sobre todo en cuanto al carácter hosco de ella. Y este es el principal motivo de las trifulcas que tuvieron la autora y el propio Walt Disney incluso después del estreno, cuando ella ya había cedido los derechos. A la australiana no le gustó que su Mary Poppins se “dulcificara”, pero al público sí, porque por una vez los personajes femeninos no eran ni muy malos ni muy buenos, sino que casi todos los personajes cambian, tienen su lado positivo y su lado negativo. Como la vida misma. Nos gusta porque no se trata de uno de esos finales que se resuelven en boda, sino en madre sufragista libre, en niños felices a los que enseñan a ser libres del dinero y de ataduras morales, en deshollinador feliz y en padre que deja de vivir por el dinero para disfrutar de sus hijos. Anda que no es transgresor esto ni nada.


//R.

The Skin Tailors_

//FEATURED PRODUCTS_

//Treatment 01.

Nada que ver y mucho: en estos días de frío intenso, de manta, sofá y chimenea lo que nos gusta para nosotros también lo debemos procurar para nuestra piel, que sufre las inclemencias del frío. Con el Treatment 01, nuestra crema para pieles secas con aceite de argán y de jojoba, extracto de Acmella Oleracea, manteca de karité, rosa canina, hoja de vid y tocoferol. Es decir: numerosos ingredientes conocidos por su increíble poder hidratante.

#Mujercitas #MaryPoppins #PLTravers #LouisaMayAlcott

Entradas destacadas