Lo que no sabías del exfoliante facial.



En otra ocasión ya os hablamos de los beneficios de la exfoliación, sin duda el paso previo necesario y complementario a la hidratación. Como puede deducirse es tan importante tanto en la piel de nuestro rostro como en la de nuestro cuerpo, pero no se lleva a cabo de la misma forma ni con el mismo tipo de exfoliante. Hoy te contamos lo que seguro no sabías de la exfoliación facial:

  • Existe desde hace más de lo que piensas: las civilizaciones antiguas como la egipcia y la azteca ya lo hacían, y a través de ingredientes naturales como aceites animales o sal que se siguen usando hoy en día.

  • Toda nuestra piel nace y muere en un período de tiempo de en torno a 30 días, por lo que es muy recomendable retirar por completo las pieles muertas que de forma natural no se desprenden para una total regeneración.

  • La piel del rostro es generalmente mucho más fina que la del resto del cuerpo y eso hace que requiera un tipo de exfoliante diferente, sobre todo en cuanto al grosor del grano, que se aconseja sea mucho más fino.

  • Dependiendo de lo grasa que sea la piel de nuestro rostro debemos considerar la frecuencia con la que llevemos a cabo la exfoliación. Las pieles muy grasas pueden permitirse incluso más de una a la semana frente a las secas, que con una vez cada 12-15 días tendrían suficiente. Excederse en el número de exfoliaciones no sólo es perjudicial para la dermis al resecarse y dañarse sino que además conseguimos el efecto contrario al deseado provocando una sobreproducción de sebo.

  • El agua es imprescindible para preparar la piel, la cual se debe humedecer en primer lugar para que podamos realizar masajes circulares con mayor facilidad y, sobre todo para abrir los poros lo más posible con anterioridad, por lo que se recomienda que sea agua tibia o caliente.

  • Al igual que ocurre con la piel del cuerpo, eliminar la piel muerta y la suciedad del rostro es más que conveniente antes de cualquier tratamiento de belleza e hidratación para que pueda profundizar y hacer el mayor efecto posible. Cuando nos exfoliamos no sólo eliminamos piel muerta, también eliminamos la suciedad de los poros que impide que respiren y que nuestra piel luzca su color natural en lugar de apagada y grisácea.

  • La exfoliación es conveniente para cualquier persona y no sólo para quien vaya a practicarse un tratamiento de belleza. Por ejemplo, es recomendable en hombres antes del afeitado a desincrustar los poros y levantar el pelo. Eso sí, además de complementada con una buena hidratación no hay que olvidarse de que ésta debe contener también al menos una protección solar de por lo menos factor 30.


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