Te ayudamos a cumplir un propósito de Año Nuevo.

¿Buscas un regalo para tu madre, amiga a la que siempre estás escuchando que nunca se cuida, o sencillamente para ti misma? Si con el año nuevo está entre tus propósitos empezar a cuidar mínimamente tu piel porque eres de esas que no se echa crema hidratante nunca y ya va siendo hora de hacer algo, este pack está pensado para ti.


Hay un paso en cualquier rutina de belleza (bien sea de maquillaje, limpieza o hidratación) que es absolutamente indispensable en nuestro día a día, y en el que se basa toda prevención de las marcas de la edad (manchas y arrugas) y es tan sencillo como mantener la piel del rostro y el cuello hidratada. Lo que hace que el sol, el frío o la sequedad misma haga salir manchas o que perdamos firmeza es sencillamente el agua (o la carencia de ella) en la epidermis.


El producto más básico, por lo tanto, que aplicarnos a diario es una crema hidratante adaptada a las necesidades de nuestra piel. Es por ello que hemos formulado dos tipos de cremas hidratantes para los dos tipos mayoritarios de piel cuyos nombres habrás escuchado en numerosas ocasiones. Así, la crema para pieles secas contiene ingredientes naturales pensados para hidratar de los que seguro que también has oído hablar en muchas ocasiones dado que sus beneficios son harto conocidos en el mundo de la cosmética, y su origen plenamente natural. El aceite de jojoba, el aceite de argán o la manteca de karité son algunos de ellos. Pero además la formulación contiene otros como el extracto de Acmella Oleracea -un potente antiarrugas natural- o la rosa canina, que aporta diez veces más de vitamina C que cualquier cítrico. A todo ello hay que sumarle el famoso ácido hialurónico, pieza clave para que, en determinadas proporciones, ayuda a mantener la piel tersa y a impedir la pérdida del agua.


Por otro lado, la crema hidratante para pieles mixtas tiene en cuenta la producción de sebo, pero a la vez la deshidratación, carencias absolutamente compatibles que hacen que unas zonas de la piel produzcan demasiada grasa mientras que otras necesiten una hidratación extra. Para su formulación se han utilizado ingredientes omnipresentes en la naturaleza más cercana: malva, milenrama, caléndula o rabo de gato. Además de propiedades hidratantes, algunas son cicatrizantes, calmantes y antiinflamatorias, es decir, adecuadas para las pieles con tendencia acneica. Y el broche lo pone el extracto de acelga, con propiedades rejuvenecedoras.


Pero el producto que solemos olvidar y cuya importancia es clave es el serum facial, pensado para llegar a las capas más profundas de la piel gracias a su densidad menor a la de las cremas hidratantes convencionales. Parte de sus ingredientes también proceden del campo (malva, milenrama o caléndula), pero los extractos de algunas plantas combinados con ácido láctico hacen que el efecto se potencie, asegurando el efecto "piel de melocotón".










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