#Issue 66: Pintura dame placer.

Por qué la literatura o la música nos provocan placer es una pregunta que no solemos hacernos porque abundan las respuestas de muy diversa naturaleza por sus evocaciones mentales, rítmicas, etc. Sin embargo, ¿te has preguntado alguna vez por qué la pintura nos resulta placentera? El científico Semir Zeki, experto en neurobiología y neuroestética del University College de Londres no sólo lo ha plnteado sino que le ha dado una respuesta neuronal. Puede que no lo creas al leerlo o jamás lo hubieras imaginado pero ante ciertas imágenes y, en concreto, ante cuadros como los que podemos visitar en cualquier museo cambia nuestro flujo sanguíneo hasta el punto de hacernos sentir placer, un placery un bienestar muy similares al que sentimos cuando nos enamoramos.


No es que 28 sea un número muy (por no decir nada) representativo, pero en un experimento realizado a 28 personas escogidas al azar y sin conocimientos previos en el que se las situaba frente a obras de arte se pudo medir lo que os contamos. Lo curioso es que -aunque no sabemos cuántas y cuáles fueron las obras de arte expuestas y por la localización del experimento y la conclusión podemos deducir que estaban bastante relacionadas con la pintura inglesa- dos pintores destacaron por encima del resto en eso de provocar placer: John Constable con sus paisajes y Dominique Ingres.


//R.

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