El indispensable en todos los bolsos en inverno.

El frío ya está aquí, y con él, la sequedad generalizada en nuestra piel, especialmente en las zonas más expuestas al frío y a las condiciones climatológicas adversas. Además de las manos y la piel de nuestro rostro, es a partir de ahora cuando no podemos vivir sin un buen bálsamo labial que nos hidrate con una sola aplicación sin tener la necesidad de estar constantemente hidratando nuestros labios a lo largo del día.


En el caso del nuestro, su principal ingrediente para conseguir la hidratación es algo tan básico como el aceite de semilla de girasol, que además de hidratante es antiinflamatorio, y antibacteriano. La vitamina E, los betacarotenos y el ácido linoleico son los responsables de estos beneficios que son relevantes especialmente si tenemos la piel grasa o sensible.


Pero además de la hidratación, objetivo principal cuando usamos un bálsamo labial, podemos conseguir otras propiedades muy interesantes que, en nuestro bálsamo, se consiguen gracias a la inclusión dentro de su fórmula de un ingrediente tan habitual en nuestros campos como beneficioso para nuestra piel. Nos estamos refiriendo a la malva y a su extracto. Posee mucílagos (capaces de absorber y mantener el agua), flavonoides y polifenoles, por lo que también proporciona propiedades emolientes, calmantes y antioxidantes. Las propiedades de la milenrama, también presente en la formulación de nuestro bálsamo labial, son muy numerosas: antiinflamatorias, cicatrizantes, antihemorrágica, astringentes y la lista no acaba ahí. Además, posee como ingredientes cándula, Hamamelis virginiana y camomila.


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