Gente que inspira, y mucho.

Leer biografías de personalidades ilustres suele ser de lo menos atractivo que se nos pase por la cabeza, especialmente en estos tiempos en que el formato audiovisual es sumamente interesante y lleno de propuestas de gran calidad. Sin embargo, la lectura sigue y seguirá permaneciendo, actividad a la que siempre hay que volver para dejarnos llevar (y llevarnos muchas sorpresas).


La editorial Taurus y la Fundación Juan March dirigen numerosos proyectos, uno de los cuales trata de dar visibilidad y de ahondar de forma rigurosa y amplia sobre las vidas de españoles que han formado parte del canon histórico y cultural. Este año, la entrega se correspondía con Emilia Pardo Bazán, con la publicación de su biografía de título homónimo a cargo de la historiadora Isabel Burdiel. Tras siete años de investigación, a principios de 2019 vio la luz el amplio volumen de en torno a 700 páginas que ahonda en todo lo que rodea a la historia, la vida pública, la vida íntima y la literatura de una de las escritoras en lengua española más fascinantes y prolíficas de todos los tiempos.


Todo lo que podemos aprehender en este libro va mucho más allá de la escasa atención que se le presta en el currículum de secundaria y bachillerato que podamos recordar de nuestros tiempos de instituto. La España de finales del XIX y de principios del XX en que ella vivió era un país convulso y lleno de facciones políticas, de revueltas, de ideologías, todo ello a la cola del resto de Europa. Doña Emilia, al ser hija de un matrimonio adinerado y con título nobiliario, es decir, al ser condesa, tuvo el sustento económico y social para poder dar a valer su propia voz no solo en el ámbito literario sino también en el político, defendiendo siempre la importancia de la prensa y la labor del periodista.

Sobre cómo llegó a escribir más de 600 cuentos, numerosas novelas, ensayos y artículos periodísticos, sobre cómo trató de introducir el pensamiento naturalista europeo en España, de cómo llevó a cabo su idea de la novela y del cuento frente a las críticas constantes de sus coetaneos como Valera o Clarín, quienes la insultaban públicamente profiriendo insultos contra ella como "sandía con patas" o "mala madre" e impidieron su ingreso en la Real Academia de la Lengua, de cómo a ella todo esto no le hizo echarse atrás sino que siguió escribiendo y luchando porque se reconocieran los derechos de las mujeres escritoras y de todas las mujeres a tener la misma educación y posibilidades económicas y laborales; de cómo se labró una ideología propia sin importarle opiniones ajenas, ni si quiera la de su propio marido del que se separó, suponiendo un precedente y un escándalo para otras mujeres aristocráticas, de cómo denunció la violencia de género y los mujericidios, como ya ella los llamaba, evidenciando el maltratado generalizado contra las mujeres en todos los estadios de la sociedad ya en la primera década del siglo XX. De cómo llegó a dar clase en la universidad y del boicot que sus alumnos le hicieron por su condición de mujer. De los apoyos férreos que muchos intelectuales, políticos y religiosos sí que le brindaron. De todo eso y mucho más nos habla el estupendo trabajo de Isabel Burdiel que hoy recomendamos, ya que volver la vista atrás hacia personalidades tan fascinantes como la de esta escritora, cuyos logros acallados son cada vez más frecuentes en la prensa de nuestro siglo, para inspirarnos y admirar su valentía, tan superior a la de los superhéroes de la pantalla, que han marcado en el plano real un hito en nuestra historia.

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