La clave para acabar con las ojeras, bolsas y patas de gallo.

Seguramente te lo hayas preguntado cientos de veces. Casi tantas como las que habrás leído miles en la etiqueta de tu crema hidratante eso de evitar el contorno de los ojos. Por algo será tan difícil combatir un problema tan frecuente como las ojeras o las arrugas o patas de gallo y por algo será también que no debamos usar cualquier producto para una zona tan delicada. Hoy te contamos las claves:



La piel de nuestros párpados se diferencia en el resto en algo fundamental: su grosor es unas 10 veces más fino. Si en lugares de nuestro cuerpo como las manos su finura conlleva una carencia de hidratación por la falta de glándulas sebáceas, en el caso de la piel que rodea nuestros ojos esto se acentúa muchísimo más. La capa de grasa que generalmente se encuentra bajo nuestra piel en la mayor parte de la superficie de nuestro cuerpo en el caso de la piel que rodea a los ojos es inexistente, por lo que no hay hidratación y la microcirculación sanguínea es perezosa, por lo que va mucho más lenta de lo normal.


Dado que es tan fina y que le faltan la protección con la que sí que cuentan otras partes es normal que se reseque, se arrugue, le salgan manchas y sea, en términos generales, mucho más sensible a los factores medioambientales. No hay que perder de vista que además parpadeamos constantemente. Nuestra alimentación y las horas de sueño diarias son factores que tienen mucho que ver con la aparición de bolsas, ojeras y arrugas, pero no tan determinantes como los factores anteriores.


Entonces, ¿cómo combatir este problema? Lo primero y más lógico empieza por encontrar un producto específico, tanto para esta zona como para nuestro tipo de piel. A grandes rasgos lo que hay que tener en cuenta es que de manera común lo que necesitamos es un contorno de ojos y no una crema hidratante ni un sérum. Ninguno de los dos productos anteriores están pensados para esta zona tan delicada de nuestro rostro, y ahora veremos por qué.


  • Ya que esta piel es tan fina casi no tiene poros que pueda absorber la grasa y hidratación que aportan los ingredientes que la crema hidratante y, sobre todo el sérum contienen. Cuando nos aplicamos estos productos en los párpados fomentamos la aparición de grasa en su superficie, que sobre todo en el párpado superior puede derivar en que se resbale dentro de nuestro ojo.

  • Una vez vamos a utilizar un producto específico y nos disponemos a aplicar el contorno de ojos debemos tener muy en cuenta el cómo y el dónde: nunca se debe aplicar en los párpados móviles, ni en el superior ni en el inferior por el problema anteriormente citado: no se va a absorber. El proceso es el siguiente: aplicamos una pequeña (muy pequeña) cantidad en la yema de nuestro dedo anular y lo aplicamos suavemente en la zona que rodea los párpados, en la cuenca, sobre todo coincidiendo con la parte donde sobresale el hueso. Al tratarse de una zona muy delicada se utiliza ese dedo ya que es el que menos presión aplica. En cualquier caso, hay que alejarse de las pestañas lo más posible ya que se pueden producir reacciones e irritaciones.

  • La falta de hidratación es lo que provoca la falta de tersura y la aparición de arrugas, y las toxinas y líquidos acumulados lo que hace que nos salgan ojeras y bolsas por la acumulación de líquidos. Por lo tanto, debemos buscar un contorno de ojos que contenga ingredientes drenantes, antiinflamatorios, antioxidantes y, sobre todo hidratantes.



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//Treatment 5. (Contorno de ojos)




Con nuestro contorno de ojos hemos apostado por una aplicación en gel de efecto filmógeno para una aplicación fácil y con unos ingredientes naturales que conocerás a la perfección, como son la manzanilla ola eufrasia. Conocidas por sus cualidades calmantes y antiinflamatorias o el rabo de gato, un poderoso cicatrizante. Pero lo más característico es el extracto de rosa canina, que posee una capacidad hidratante increíble al aportar una cantidad 10 veces de vitamina C que el limón.

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